
Cuando pensamos en actividad física, muchas personas siguen asociándola al esfuerzo extremo, a la obligación o a la idea de "compensar" lo que han comido o cómo se sienten. Sin embargo, moverse debería ser una herramienta de salud, bienestar y autocuidado, no una fuente de presión.
La actividad física no empieza ni termina en el gimnasio. Empieza en cómo te mueves a lo largo del día, en cómo escuchas tu cuerpo y en cómo entiendes el movimiento como parte de tu vida. Estas son algunas claves para integrar la actividad física de una forma más saludable y sostenible. Leer más
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