
El cuerpo humano funciona con un reloj interno —el ritmo circadiano— que regula temperatura, hormonas y niveles de alerta a lo largo del día. Aprovechar esos picos y valles puede marcar la diferencia en tu rendimiento y en los resultados que obtienes del entrenamiento. A continuación, repasamos los principales beneficios de entrenar al amanecer y al atardecer, respaldados por la ciencia más reciente, para que elijas la franja que mejor se adapte a tu objetivo y estilo de vida. Leer más
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