15/09/2021
Actualidad

El reto de poner el semáforo de la covid en verde: "Con vacunas sólo no llegamos, España ha jugado al yoyó"

Institución - Fuente: diariomedico.com
Tipo de documento: Noticia

Superada la quinta ola, nos acercamos cada vez más a niveles bajos de riesgo, pero los expertos temen un nuevo repunte. "Veremos cómo se comporta el virus con quienes quedan sin vacunar".


Tres de cada cuatro personas se han puesto la pauta completa de la vacuna en España (74,4%), un dato que nos sitúa casi 15 puntos sobre la media de la Unión Europea (60,18%). Pero nuestro país tiene otra particularidad, y esta vez son malas noticias. Echando la vista un año atrás, al inicio del primer curso con mascarillas, nunca hemos sido capaces desde entonces de bajar la incidencia hasta el objetivo de 50 casos por 100.000 habitantes, a partir del cual sería posible controlar los brotes y mantener a raya la epidemia.


En sus mejores momentos, los países de nuestro entorno han logrado situarse bajo el umbral de los 50 casos, que corresponde, según el semáforo de Sanidad, al color amarillo pálido, o nivel bajo de riesgo, camino del verde que marca la "nueva normalidad". España, por el contrario, ha oscilado casi todo el tiempo entre el rojo y el morado, es decir, lo malo y lo peor, con ocasionales descensos hasta el naranja, o riesgo medio, al término de cada ola.


En ese punto nos encontramos desde el jueves pasado, cuando los casos bajaron de los 150 por cada 100.000 habitantes (ayer, 109,38). Los niveles de transmisión son similares a los del inicio del verano, antes de que la quinta ola saturara de nuevo la atención primaria, llenara una vez más los hospitales y espantara, por segundo año consecutivo, al turismo internacional. Los 103 muertos que se han contado este último fin de semana son un amargo recordatorio de que no hemos tenido el estío que esperábamos, pese a la impagable ayuda de las vacunas.


¿Y ahora? ¿Está cerca el fin de la pesadilla? ¿O sufriremos una nueva decepción? "La presencia de personas que, pese haber sido vacunadas, no están inmunizadas, más una variante más infectiva, con mayor capacidad de diseminarse, hace que sea difícil llegar a un punto de control absoluto de la pandemia. Es muy probable que no lleguemos a la inmunidad de grupo", apunta Julio Mayol, director médico del Hospital Clínico San Carlos.


"Es probable que durante este otoño tengamos de nuevo un incremento de la incidencia, esperemos que de menor intensidad de lo que ha sido durante el verano, y veremos cómo se comporta el virus con aquellos que quedan sin vacunar, que son, fundamentalmente, los niños y menores de 12 años", continúa el doctor Mayol. "Las condiciones van a ser diferentes. Aunque estemos más vacunados, puede haber coincidencia de más enfermedades respiratorias y, además, hay cambios en los comportamientos de las personas". La situación, "muy difícil de predecir", obliga a los hospitales a estar preparados para "un escenario de cierta complejidad".


No sabemos la incidencia que alcanzará el SARS-CoV-2, como tampoco la que tendrán "otras enfermedades respiratorias que afectan particularmente a los niños, como el virus respiratorio sincitial, las bronquiolitis... Y, posteriormente, la gripe", enumera Mayol. "Evidentemente, es poco probable que volvamos a sufrir el impacto de la primera ola, la segunda... Eso no. Pero, después de todo este tiempo, produce un deterioro en el ánimo de los profesionales y de las personas, que ven que no terminamos de volver a una ausencia de covid", resume.


"La clave es intentar conseguir una incidencia de entre 25 y 50; mejor 25 que 50", indica Joan Carles March, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública. "Sé que es muy difícil, cuando llegas a 50, seguir hasta los 25."Con vacunas sólo no llegamos", advierte el doctor March. "España es un país que ha jugado al yoyó, al sube y baja", añade, en referencia a las sucesivas olas que hemos logrado reducir, quizá más que ningún otro país, pero sin rematar nunca el esfuerzo que nos hubiese acercado a la normalidad.