20/09/2021
Actualidad

Identifican los grupos de vacunados con mayor riesgo de contraer COVID-19 más severo

Institución - Fuente: immedicohospitalario.es
Tipo de documento: Noticia

El algoritmo QCovid es una herramienta para identificar a las personas con alto riesgo que pueden beneficiarse de intervenciones como dosis de refuerzo de vacunas o nuevos tratamientos que ayuden a reducir el riesgo de progresión de la infección por SARS-CoV-2.


Investigadores de la Universidad de Oxford han logrado identificar los grupos de personas vacunadas que corren mayor riesgo de contraer COVID-19 severo que podría conducir a la hospitalización o la muerte a partir de los 14 días posteriores a la segunda dosis de vacunación, cuando se debe esperar una inmunidad sustancial.


Estos grupos se refieren, según el estudio de Oxford, a personas inmunodeprimidas como resultado de la quimioterapia, un trasplante reciente de médula ósea o un órgano sólido, o VIH / SIDA, aquellas con trastornos neurológicos, como demencia y Parkinson, así como residentes de hogares de cuidados y personas con trastornos crónicos, incluido el síndrome de Down


El hallazgo se ha producido mediante la aplicación de un algoritmo, según el trabajo publicado en ´The British Medical Journal´ y en el que se indica que al actualizar la herramienta QCovid desarrollada en 2020, que influyó directamente en la política del Reino Unido en febrero de 2021, agregando 1,5 millones de personas en febrero de 2021 a la lista de personas a las que se aconseja proteger, pueden identificar los grupos con mayor riesgo de hospitalización o muerte por COVID-19. En total se estudiaron a más de 5 millones de personas vacunadas con dos dosis en todo el Reino Unido, encontrando que una pequeña minoría de personas sigue en riesgo de hospitalización y muerte por coronavirus.


"Nuestra nueva herramienta QCovid, desarrollada con la ayuda de expertos de todo el Reino Unido, ha sido diseñada para identificar a las personas con alto riesgo que pueden beneficiarse de intervenciones como dosis de refuerzo de vacunas o nuevos tratamientos como anticuerpos monoclonales, que pueden ayudar a reducir el riesgo. de progresión de la infección por SARS-CoV-2 a resultados graves de COVID-19", explicó Aziz Sheikh, profesor de investigación y desarrollo de atención primaria y director del Instituto Usher de la Universidad de Edimburgo y coautor del artículo,


Los investigadores utilizaron conjuntos de datos vinculados de la práctica general, las pruebas nacionales de inmunización y SARS-CoV-2, el registro de defunciones y los datos de episodios hospitalarios, para analizar una muestra de más de 6,9 ​​millones de adultos vacunados, de los cuales 5,2 millones recibieron ambas dosis de vacuna, que fue representante de la población del Reino Unido en su conjunto. Esta muestra incluyó 2.031 muertes por COVID-19 y 1.929 ingresos hospitalarios relacionados con la patología, de los cuales 81 muertes y 71 ingresos ocurrieron 14 o más días después de la segunda dosis de vacuna.


En base a ello han desarrollado puntuaciones de riesgo acumulativo para calcular el riesgo de hospitalización o muerte de las personas con coronavirus después de una o dos dosis de vacunación. Estas puntuaciones tienen en cuenta factores como la edad, el sexo, el grupo étnico y la tasa de antecedentes de infecciones por esta enfermedad.


Los investigadores esperan que estos datos se puedan usar en una variedad de entornos de atención y salud para informar a quienes tienen más probabilidades de estar en riesgo y, potencialmente, ayudar a priorizar a los identificados para ensayos adicionales de vacunas, refuerzos o terapias preventivas futuras. El estudio fue financiado por el Instituto Nacional de Investigación en Salud.


Respecto a las limitaciones del trabajo declararon que se registraron pocas hospitalizaciones o muertes relacionadas con COVID-19 en el grupo que había recibido la segunda dosis de cualquier vacuna, destacando que "el estudio carecía del poder estadístico para determinar si los grupos enumerados anteriormente son más, o menos, en riesgo después de una segunda dosis de vacuna en comparación con después de la primera dosis". Además, alegaron no haber diferenciado entre el tipo de vacunación ofrecida, reconociendo que su estudio puede haber estado limitado por factores como la exposición, ya que la ocupación, por ejemplo, no es algo que a menudo se registre en la práctica general o en los registros hospitalarios.