28/09/2021
Actualidad

Así serán las próximas vacunas contra la Covid-19

Institución - Fuente: diariomedico.com
Tipo de documento: Noticia

Se espera que aporten otras vías de administración, como la intranasal, y datos sobre su eficacia ante las variantes y su uso como refuerzo.


Desde el momento en que se empezó a gestar, ya se sabía que la vacuna del coronavirus no iba a ser hija única. Lo que no se esperaba –y ha sido la sorpresa (grata) de la pandemia– es que un proceso que suele medirse en décadas haya culminado en menos de un año, y sin saltarse ningún paso. Globalmente, hay una veintena de productos autorizados (por diferentes agencias reguladoras) para poder administrarse. En España, se inoculan las vacunas de Pfizer y BioNTech; Moderna; Oxford y AstraZeneca, y Janssen. Estas compañías, que ya cuentan con una vacuna en el mercado, siguen trabajando para determinar la eficacia de las dosis de refuerzo o ante variantes concretas. Pero no son las únicas: la I+D en torno a la vacunación frente a SARS-CoV-2 tiene mucho más recorrido. Según los datos actualizados de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay 117 vacunas de la covid-19 sometidas a ensayos clínicos y 185 en la fase preclínica.


Junto a las tecnologías ya en uso de ARN mensajero (ARNm) y vector viral, se están empleando en los citados ensayos en marcha otras como las unidades de subproteínas (la tecnología más empleada, con el 36% de todas las que hay en desarrollo), las basadas en ADN, en virus inactivado, partículas virales, vector viral –replicativo y no replicativo- más antígeno celular, y virus vivo atenuado.


En cuanto a las vías de administración se trabaja en cinco opciones: en inyecciones subcutáneas; intradérmicas o intramusculares; por vía oral (con dos vacunas en investigación basadas en ADN y subunidad de proteína), y por vía intranasal; con esta última se están estudiando ocho vacunas: tres de vectores virales no replicativos, una de vector viral replicativo, una de subunidad de proteína y dos de virus vivo atenuado.


Si bien las vacunas de la covid-19 aprobadas han utilizado una vía clásica de administración, la intramuscular, la lógica ante una enfermedad respiratoria causada por un patógeno que se transmite por inhalación de gotículas y aerosoles invita a usar esa entrada para la inmunización. No obstante, no hay mucha experiencia clínica con la administración intranasal. Tan solo una vacuna contra la gripe se administra así, y está aprobada en Estados Unidos, recuerda Jorge Carrillo, vocal de la Sociedad Española de Inmunología (SEI) e investigador en IrsiCaixa. "La administración intramuscular está funcionando muy bien, pues la eficacia alcanzada con las vacunas contra el SARS-CoV-2 es muy alta, pero la vía intranasal podría contribuir a generar una inmunidad esterilizante que impidiera nuevas infecciones, aunque sea algo difícil de conseguir y mantener en el tiempo. En cualquier caso, está bien que se investigue y se inicien ensayos clínicos sobre esa ruta, pues es una gran desconocida".