16/08/2021
Actualidad

¿Qué ocurrirá con la COVID-19 cuando alcancemos la inmunidad de grupo?

Institución - Fuente: gacetamedica.com
Tipo de documento: Noticia

Una vez que la COVID-19 pase de enfermedad pandémica a endémica, habrá que seguir vacunando a los colectivos más vulnerables.


Cada vez estamos más cerca en España de alcanzar ese ansiado 70 por ciento de la población vacunada frente a la COVID-19. Según las cifras del Ministerio de Sanidad, más del 60 por ciento de los españoles cuentan ya con pauta completa, un hecho que nos acerca a cumplir el objetivo marcado por el Gobierno para finales de verano.


Sin embargo, lograr una cobertura de vacunación del 70 por ciento ahora mismo no significa que lleguemos a la inmunidad de grupo. Para ello, se necesitará un porcentaje superior "por la aparición de nuevas variantes y el escape parcial de estas a la protección de las vacunas basadas en epítopos RBD y S1 del virus primitivo de Wuhan", explica Raúl Ortiz de Lejarazu, portavoz de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), a Gaceta Médica.


Llegar a una tasa del 85 por ciento o más, precisará, según Lejarazu, de la vacunación de los adolescentes. Y es que se debe tener en cuenta a ese "millón de personas vulnerables que no quieren vacunarse", además de los niños menores de 12 años para los que aún no está recomendada la vacunación con ninguna de las vacunas autorizadas frente a la COVID-19.


El futuro tras el coronavirus es incierto. Aún quedan muchas dudas pendientes de resolver. Lo que sí esperan los expertos es que la COVID-19 se comporte como lo han hecho otros virus simulares.


"Cabe pensar que, una vez que hayamos vacunado por encima de los 12 años, la incidencia de casos bajará bastante, pero se quedará más o menos constante. Entraremos en una situación que llamamos en epidemiología de endemia de una enfermedad. Y es lo que mejor nos puede pasar", afirma Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, en una entrevista con este medio.


Que la COVID-19 se quede como una enfermedad endémica, es algo previsible. Esto significa que, aunque tendremos un número de casos constante, como indica Gil, se podrán seguir produciendo algunos brotes. "Esto ocurre con las paperas: vacunamos, lo tenemos medianamente controlado, pero todos los años tenemos algún brote de parotiditis en gente joven, por ejemplo", apunta el catedrático.


Lo mismo ocurre con las meningitis bacterianas, otro ejemplo que pone Ángel Gil: "También las tenemos controladas, pero sigue habiendo alguna incidencia de casos ahí constante, en torno a 0,25 o 0,5 casos por 100.000 habitantes".


Eso sí, Gil cree que la incidencia con la COVID-19 alcanzará cifras más altas. "Me conformaría con que nos quedásemos por debajo de 50 por 100.000. Sería una endemicidad baja, que afectaría a los colectivos no vacunados y se podrían producir brotes en algún colectivo", señala.


Una vez la COVID-19 pase de ser una enfermedad pandémica a enfermedad endémica, se plantea la necesidad de continuar vacunando a la población más vulnerable, que es la que más hospitalización requiere y la que, desgraciadamente, mayor probabilidad tiene de fallecer. Y esto, según Ángel Gil, lo vamos a tener que mantener durante un tiempo amplio.


"Esa endemicidad obliga a que la gente vulnerable, en residencias, con una determinada edad o con una presencia de comorbilidades, tenga que vacunarse todos los años mientras tengamos esa situación, probablemente con una sola dosis al año", opina Gil.


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