14/09/2021
Actualidad

Sistemas de ventilación y transmisión del SARS-CoV-2: claves para reducir el riesgo de contagio

Institución - Fuente: consalud.es
Tipo de documento: Noticia

Las partículas de 10 µm de tamaño pueden tardar varios minutos en asentarse, mientras que las partículas de 5 µm e inferiores pueden no asentarse durante horas e incluso días.


El Ministerio de Sanidad recoge en su documento titulado "Efectividad de las medidas preventivas para el control de la transmisión" del SARS-CoV-2 que "hay suficiente evidencia para afirmar que el aire recirculado en ausencia de filtros en una estancia en la que se encuentre una persona con infección activa por SARS-CoV-2 sin mascarilla, el tiempo suficiente, constituye un riesgo para otras personas presentes independientemente de la distancia a la que se encuentren".


La ventilación, tanto natural como mecánica, se erige desde hace meses como una de las medidas de prevención frente a la COVID-19 más eficaces. Especialmente ante la relajación de medidas y restricciones y la llegada del frío que nos obliga a permanecer durante mayor tiempo en espacios cerrados.


El referido documento de Sanidad recalca que, a la hora de reducir el riesgo de transmisión de patógenos mediante aerosoles en ambientes interiores, "es efectivo mejorar la ventilación". Por esta entendemos "la renovación del aire exterior".


La evidencia científica ha demostrado, a través de diversos estudios, que las partículas virales del SARS-CoV-2 se propagan entre las personas más fácilmente en espacios interiores que en exteriores. En interior, la concentración de partículas virales suele ser mayor que en exterior donde, incluso un viento suave puede reducir notablemente las concentraciones. Cuanto menor sea esta concentración de partículas virales en un espacio será menos probable que se inhalen partículas virales en los pulmones lo que reduce así la dosis inhalada, se minimizan las probabilidades de que se produzca el contagio por contacto con ojos, nariz o boca e incluso, y se reducen las posibilidades del contacto por superficies.


En este sentido los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), informan a través de una nueva guía que en la mayoría de los casos, los edificios no requerirán de la instalación de nuevos sistemas de ventilación. "Sin embargo, las actualizaciones o mejoras del sistema de ventilación pueden aumentar la entrega de aire limpio y diluir contaminantes", exponen.


Los CDC remiten a la guía elaborada por la Sociedad Estadounidense de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (Ashrae, por sus siglas en inglés), donde se recogen una serie de recomendaciones para mejorar la ventilación de los espacios:


  • Incrementar la entrada de aire del exterior abriendo puertas y ventana.
  • Utilizar ventiladores para aumentar la efectividad de las ventas y/o puertas abiertas.
  • Asegurar el correcto funcionamiento de los sistemas de ventilación así como de la calidad del aire que proporcionan.
  • Reequilibrar o reajustar los sistemas de calefacción y aire acondicionado para aumentar el flujo de aire total.
  • Desconectar cualquier sistema de control de ventilación que reduzca el suministro de aire según factores como la ocupación o la temperatura.
  • Asegurar el buen funcionamiento de los sistemas de filtración del aire en espacios secundarios como los baños, por ejemplo.
  • Utilizar sistemas portátiles de filtración del aire.

La guía recomienda además emplear sistemas de irradiación germicida ultravioleta (UVGI, por sus siglas en inglés) en aquellos casos en los que las opciones de ventilación anteriormente enumeradas sean limitadas. En entornos no residenciales se insta a poner en funcionamiento todos los sistemas de ventilación, filtración y renovación del aire al máximo flujo de aire exterior dos horas antes y dos después de la ocupación del edificio.

Ampliación de la información: