4/09/2021
Actualidad

¿Cómo prevenir la transmisión aérea del Covid? Un estudio da la respuesta

Institución - Fuente: redaccionmedica.com
Tipo de documento: Noticia

Un estudio internacional con científicos españoles apunta a la transmisión aérea como principal fuente de contagio.


La pandemia del Covid-19 ha puesto de relieve las discusiones científicas e incógnitas sobre cómo se propagan los patógenos respiratorios entre los contagiados. Un reciente estudio internacional, en el que participan científicos españoles y publicado en la revista científica Science, apunta a que la transmisión aérea "puede ser la forma dominante de transmisión de varios patógenos respiratorios, incluido el SARS-CoV-2" y ofrece algunas pautas para prevenir su propagación.


En primer lugar, la investigación indica que una mayor comprensión de los mecanismos subyacentes a la infección por vía aérea informará mejor las medidas de mitigación Tradicionalmente, se pensaba que los patógenos respiratorios se propagaban entre las personas a través de las gotas grandes producidas en la tos y por el contacto con superficies contaminadas (fómites). Sin embargo, se sabe que varios patógenos respiratorios se propagan a través de pequeños aerosoles respiratorios, que pueden flotar y viajar en corrientes de aire, infectando a las personas que los inhalan a distancias cortas y largas de la persona infectada.


Partiendo de esta premisa, la primera de las premisas para frenar la transmisión es garantizar una buena ventilación dada la alta frecuencia de eventos de superpropagación en interiores en comparación con los que se producen al aire libre apunta a la importancia de la transmisión aérea. Esto evidencia, en primer lugar, "la clara diferencia entre la transmisión interior y exterior no puede explicarse por la transmisión de gotas porque las gotas impulsadas por la gravedad se comportan de manera idéntica en interiores y exteriores".


En este sentido, el "papel demostrado" de la mala ventilación en la transmisión y la superpropagación de los racimos en el interior también es "solo compatible con los aerosoles, porque las gotitas y la transmisión de fómites no se ven afectadas por la ventilación".


Esto refleja, según los científicos, que una vez que se han entendido completamente los mecanismos que conducen a la transmisión aérea, reconociendo que la transmisión por aerosoles es mayor a corta distancia, "queda claro que hay una superposición en las precauciones y medidas de mitigación tanto para las gotas como para los aerosoles (como el distanciamiento y las máscaras), pero consideraciones adicionales deben tenerse en cuenta para mitigar la transmisión de aerosoles tanto a corto como a largo alcance".


Además de la ventilación, esto incluye los flujos de aire, el tipo y ajuste de la mascarilla, la filtración de aire y la desinfección UV, así como las medidas de distinción entre ambientes interiores y exteriores. "Aunque nuestro conocimiento aún está aumentando, ya se sabe lo suficiente como para agregar medidas de protección para proteger mejor contra la transmisión aérea de virus respiratorios", indica el estudio, que subraya a su vez que las "precauciones contra las gotas no se reemplazan sino que se expanden".


Del mismo modo, "aunque algunos estudios sugieren que la transmisión por vía aérea no es una vía eficiente, particularmente para individuos asintomáticos y levemente sintomáticos que probablemente tengan cargas virales bajas en la saliva", la carga viral en individuos presintomáticos es comparable a la de pacientes sintomáticos.


Dada esta circunstancia, es importante implementar controles que protejan contra la exposición de aerosoles cargados de virus infecciosos que se producen cuando las personas infectadas sin ningún síntoma hablan, cantan o simplemente respiran. Esto es así debido a que estas personas "no saben que están infectadas, generalmente continúan participando en actividades sociales, lo que lleva a la transmisión por el aire".


El "enmascaramiento universal" es una forma eficaz y económica de bloquear los aerosoles cargados de virus. Las simulaciones de modelos muestran que las mascarillas previenen eficazmente la transmisión asintomática y reducen el número total de personas infectadas y la mortalidad como resultado de Covid-19.


La distancia social la otra de las claves. También es seguro para reducir las posibilidades de inhalación de aerosoles porque las concentraciones de aerosoles son mucho más altas en las proximidades de un individuo infectado. La OMS y muchas agencias nacionales de salud pública recomiendan mantener distancias físicas de 1 o 2 metros. Sin embargo, "esta distancia no es suficiente para proteger contra aerosoles que viajan más allá de este rango".


Por último, los científicos insisten en que hacen falta más estudios para determinar el impacto de las transmisión aérea y sus formas, así como mediciones directas de la concentración de virus en aerosoles y gotitas en función del tamaño y su potencial para iniciar una nueva infección.