19/1/2022
Actualidad

Si soy positivo por covid tras la cuarentena de siete días, ¿puedo contagiar?

Institución - Fuente: elpais.com
Tipo de documento: Noticia

La cantidad de virus aumenta muy rápidamente los primeros días de la infección y se mantiene alta durante un período de tiempo que varía en función de la persona infectada.


Después de una cuarentena de siete días por covid y con un test de antígenos positivo sí puede seguir contagiándose a otras personas. Hay que tener en cuenta que no todo el mundo es consciente de que se ha infectado en el mismo momento. Por lo tanto, las recomendaciones que se hacen en función de la situación epidemiológica cambiante no tienen por qué cumplirse en todos los casos de forma particular. Incluso con la variante ómicron sobre la que se ha especulado que todo el proceso de infección es más rápido, estudios recientes de Japón muestran que hay aproximadamente un 19% de casos que siguen siendo positivos por test de antígenos pasados siete días de curso de infección. Por eso los test de antígenos son herramientas muy útiles, nos permiten detectar la presencia de grandes cantidades de virus mediante una prueba muy rápida y fiable que se puede ir repitiendo a lo largo del tiempo.


La positividad de esta prueba nos indica que todavía tenemos mucha cantidad de virus en las vías altas, sea en las vías nasales o en la saliva, y esto refleja el riesgo potencial que tenemos de contagiar a otras personas al emitir estos virus como aerosoles.


En el caso de que tras los siete días de cuarentena el resultado del test de antígenos sea negativo, no se puede tomar como ausencia de infección y, mucho menos, como ausencia de capacidad de contagio porque al final los test de antígenos lo que detectan es en qué momento somos más contagiosos, pero no nos dan información acerca de si estamos o no infectados. Tener un test negativo no significa que no podamos contagiar a otras personas, sencillamente refleja que la probabilidad de hacerlo disminuye.


El riesgo de contagiar a otras personas va disminuyendo a medida que van pasando los días tras la infección. En general, las personas van desarrollando una inmunidad frente al virus, anticuerpos producidos por el sistema inmunitario que poco a poco neutralizan al virus, por lo que cada vez es menos infeccioso. Este es un proceso que se acelera en las personas vacunadas frente a la covid. De hecho, en el laboratorio es bastante difícil aislar virus de muestras procedentes de personas que no tengan síntomas después de diez días desde su infección.


En el estudio del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Japón publicado a principios de enero se ha visto que entre los días 7 y 9 después del inicio del proceso de infección pueden aislarse un porcentaje de virus replicativos en el laboratorio muy similar a los que se aíslan durante los dos primeros días tras la infección, en aproximadamente un 12%-10% de las muestras de personas asintomáticas. El hecho de que podamos aislar virus de personas que no tienen síntomas indica que también pueden contagiar a otros. Sin embargo, en casos de pacientes con síntomas, este porcentaje de aislamiento de virus aumenta casi al 19% de las muestras entre los días 7 y 9. Y en ambas situaciones donde más cantidad de virus se aísla, hasta en un 50% de las muestras, es entre los días 3 y 6 tras el inicio de la infección.


Durante el curso natural de la infección por SARS-CoV-2, la cantidad de virus aumenta muy rápidamente tras los primeros días después de la infección y se mantiene alta durante un período de tiempo que variará en función de la persona infectada y su capacidad para neutralizar y contener al virus. Por tanto, los periodos en los que las personas infectadas son contagiosas pueden ser distintos. En el caso de personas con un sistema inmune comprometido o con dificultades para montar una buena respuesta inmune, el tiempo durante el cual serán contagiosas puede ser mayor. Así mismo las personas que no estén vacunadas también pueden tardar más tiempo en controlar la replicación del virus y, por tanto, seguir contagiando hasta ese momento. Por eso es difícil dar respuestas totalmente categóricas porque cada caso puede ser diferente.


Las normativas respecto a cuarentenas y aislamientos están cambiando de forma vertiginosa. El pasado 7 de enero, el ECDC (Centro Europeo para el Control de las Enfermedades) publicó una guía sobre el aislamiento de los casos positivos de covid 19 en la situación epidemiológica actual de expansión de la variante ómicron. En esta publicación se mencionan distintas opciones de aislamiento para adaptarse a la situación actual, indicando que no están basadas en la evidencia científica y recomendándolas para aquellos trabajadores que desempeñan trabajos esenciales. La guía recomienda periodos de aislamiento más largos para personas no vacunadas. Para estas personas sugiere un aislamiento de 10 días con ausencia de fiebre y mejoría de síntomas en las 24 horas previas al fin del aislamiento o esa misma mejoría en cuanto a síntomas y dos test de antígenos o PCR negativos sucesivos con un intervalo entre ellos de 24 horas. Para el caso de personas vacunadas se recomiendan los mismos criterios, pero se acorta el aislamiento a seis días. En esta misma guía también se recogen otras posibilidades para sistemas de salud o sociedades altamente tensionadas por el número de infectados, acortando el período de aislamiento a cinco días en el caso de las personas no vacunadas y a tres días en el caso de personas vacunadas. Sin embargo, tal y como remarca la guía, reducir el tiempo de aislamiento aumenta el riesgo de contagio por lo que se recomienda el uso de mascarillas FFP2 sin válvula de forma continuada y disminuir al máximo la interacción no esencial con otras personas, especialmente con aquellas más vulnerables.