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Si te toca hacer una reanimación cardiopulmonar, acuérdate de los Bee Gees y su Stayin’ AliveSi te toca hacer una reanimación cardiopulmonar, acuérdate de los Bee Gees y su Stayin’ Alive

Si te toca hacer una reanimación cardiopulmonar, acuérdate de los Bee Gees y su Stayin’ Alive

Si alguien me hubiera dicho hace unos años que yo iba a llevar en el móvil una canción de Patricia Manterola, me hubiera reído muchísimo. Pero nunca se sabe las vueltas que termina dando la vida y, sobre todo, lo que la imaginación da de sí.

Que el ritmo no pare, no. Esa es la finalidad de la RCP (reanimación cardiopulmonar): mantener los latidos del corazón de forma artificial mediante compresiones en el pecho mientras llega la asistencia sanitaria y, a ser posible, intercalar dos ventilaciones boca a boca cada 30 compresiones (30:2).

Cuando imparto cursos de primeros auxilios, el tema de la RCP despierta entre los asistentes esa mezcla entre curiosidad y respeto, de toma de conciencia de saber que es algo en lo que todos deberíamos estar entrenados para saber actuar, y a la vez de agobio de solo pensar que te puedas ver en semejante situación.

Que el ritmo no pare, no. Según las actuales recomendaciones del Consejo Europeo de Resucitación (ERC) hay que hacer bombear el corazón lo antes posible, en cuanto se detecta que existe una parada respiratoria, a todos los efectos parada cardiorrespiratoria, ya que todavía queda sangre oxigenada en el cuerpo que hay que movilizar pronto para que llegue a los órganos vitales.

"Un ritmo de 100 compresiones por minuto", dicen las recomendaciones, y ahí comienzan los problemas, los cálculos mentales de "si en un minuto hay 60 segundos" tienes que dar más de una compresión por segundo pero sin llegar a pasarse. Porque tampoco se recomienda sobrepasar las 120 pulsaciones. Es más difícil de lo que parece atinar con un buen ritmo de entrada, o no…

Ahí es donde entra la imaginación, las cadencias, los beats por minuto. Que el ritmo no pare, no. Y te pones a analizar la canción y te encuentras con que casi tiene esa cadencia que buscas, 99 beats/minuto. Pero no has descubierto nada nuevo. Los americanos te han adelantado por la izquierda y hay un pequeño estudio del Dr. David Matlock con el famoso Stayin’ Alive de los Bee Gees, otro título que viene de perlas para el tema que nos ocupa.

Desde entonces, siempre amenizo las prácticas de RCP con estas canciones, apropiadas hasta en el título. Y algunas más que entre risas y música hacen que perdure en nuestra memoria, todo es ponerse a buscar en Google y seguro que te sorprendes.

Es una buena manera de recordar cómo debe ser el ritmo a seguir durante las compresiones en el pecho, ¿no os parece? Ojalá que no lo necesitéis poner en práctica.

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Sobre el autor

  • Mar CortésMar Cortés

    Mar Cortés es enfermera especialista del trabajo en la oficina de Cádiz de Premap

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