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¿Qué podemos hacer cuando sentimos la monotonía?¿Qué podemos hacer cuando sentimos la monotonía?

¿Qué podemos hacer cuando sentimos la monotonía?

¿Sientes que tu vida es una suma de días repetidos e iguales?, ¿tienes la sensación de que tu trabajo es siempre el mismo cada día y que nada cambia?, ¿sientes que tu vida es previsible…? Entonces, es que la monotonía se ha instalado en tu vida.

La monotonía se define como: "la uniformidad o falta de variedad o de matices en cualquier cosa". La palabra proviene del griego y se compone de los vocablos μόνος (mónos), que significa ‘único’, y τόνος (tónos), que se traduce como ‘tono’ o ‘ritmo’. También se denomina la uniformidad o igualdad de tono en quien habla, canta o hace música.

La rutina y la repetitividad son necesarias para adquirir hábitos y costumbres. Para enseñar a un niño a dormir hay que establecer una cadena de pequeñas rutinas que se repiten un día tras otro; paseo, baño, masaje, pijama, cena y cama. En muchos casos, la previsibilidad en la vida resulta tranquilizadora. Lo es para los niños y también para los adultos, porque mantiene nuestros estados de alerta en umbrales adecuados para nuestra salud. Si viviéramos las 24 horas en un continuo y permanente cuadro de sobreactivación, porque desconocemos el camino que nos llevará al trabajo, la forma en que hemos de desarrollar nuestra actividad laboral, a quiénes debemos dirigirnos para resolver nuestras dificultades, etc.; nuestro cuerpo se colapsaría. Por eso, nuestro cerebro nos facilita la posibilidad de mecanizar tareas, y así poder dejar espacio para las demás actividades a las que se enfrenta diariamente.

Aun así, cuando llegamos al convencimiento de que nuestra vida está llena de regularidad y sentimos desgana y desmotivación, puede ser un indicador de que queremos cambiar algo de ella. Tal vez hemos alcanzado el límite de estancia en nuestra "zona de confort". Esa en la que nos sentimos muy cómodos porque ya sabemos lo que va a ocurrir en cada momento. Resulta ser una paradoja: no nos gusta vivir en ese mundo que hemos creado de "previsibilidad", pero al mismo tiempo nos da miedo salir de él.

¿Qué podemos hacer para poder salir de la monotonía en la vida personal?

– Prepara una lista con tus pensamientos (lo que te dices a ti mismo) y emociones (cómo te sientes) según el momento del día: hay que saber cuándo aparecen los pensamientos negativos para poder saber cómo combatirlos.

– Haz otra lista con tus intereses, aficiones, pasiones, etc.; todas aquellas cosas que te gusta hacer cuando terminas de trabajar, por ejemplo. Y reflexiona sobre qué cosas no haces por falta de tiempo.

– Responde a estas preguntas: ¿Qué cosas pensaste en hacer y aún no has puesto en marcha? ¿Qué te impide hacerlo? ¿Cómo puedes incorpóralas a tu vida? ¿Qué necesitas para ello? ¿Qué ganarías haciéndolo? ¿Qué perderías por hacerlo? ¿Cómo te ves haciendo esas actividades? ¿Cómo sería tu vida con ellas? ¿Qué estarías dispuesto a hacer para incorporarlas a tu vida de ahora? ¿Qué no estarías dispuesto a hacer?

Y en el mundo profesional:

¿Qué podemos hacer para romper con la monotonía?

– Valora la suerte de poder trabajar. Practica la "relatividad": eres afortunado por tener un trabajo y salud.

– Sé consciente de tu responsabilidad: ¿hasta dónde eres el protagonista de la rutina que impera en tu trabajo? También tú colaboras a que la monotonía este presente en tu día.

– Identifica tus pensamientos negativos y transfórmalos en positivos. A veces es costoso porque llevamos mucho tiempo practicando el mismo tipo de razonamiento. Pero todo se puede ver con otro color. Esfuérzate por cambiarlo y, sobre todo, practica después.

– Cuida la actitud: para cambiar siempre es más fácil cuando uno tiene ganas de aprender, aportar ideas y crecer profesionalmente.

– Ocúpate de conocer gente nueva en tu contexto laboral: cada día haz por tratar a personas de tu entorno con las que habitualmente no charles, y podrás fomentar el apoyo emocional cuando lo necesites.

– Inscríbete en actividades formativas distintas con las que puedas adquirir nuevas ideas.

– Medita sobre otras posibles formas de hacer tu trabajo y compártelas con otros.

-Incluye pequeños detalles como cambiar el recorrido para ir y volver del trabajo.

– Cambia de sitio los muebles de tu puesto, y crea un espacio propio donde te sientas a gusto.

– Descansa lo suficiente: afrontar el día cansado es mucho más difícil y tenderás a verlo todo negativo.

– Haz ejercicio: el deporte es un facilitador para generar cambios en el cerebro y, por lo tanto, también en el cuerpo. Generarás endorfinas y te sentirás animado y con energía.

Recuerda: estas propuestas son listas abiertas. Lo importante es que cada uno construya las suyas propias. Cambiar es transformarse. Primero hay que saber qué quiero cambiar y después cómo hacerlo. No sientas miedo. Todo lo que hay a nuestro alrededor es susceptible de ser distinto. Depende de ti.

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Comentarios
  • LILIANA GLANC GARGUIR
    10 mayo 2016a las 8:33

    estimada Marta, gracias por el tema que has expuesto, es claro y simple.
    la monotonía hace que duermas en los laureles… mente positivo y cuerpo sano. yo realizo pilates,y para no estar en el mismo lugar o consulta este periodo de mi vida ..cambio consulta periódicamente pero físicamente pues tengo que realizar los recos en diferentes centros… llamo medica volante… siempre con esperanza. la vida es un carnaval (Celia Cruz) y es maravillosa. gracias Marta.

    Prevenidos
    10 mayo 2016a las 16:35

    Hola Liliana, nos alegra que te haya gustado el post :) Saludos

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Sobre el autor

  • Marta Sanz RamosMarta Sanz Ramos

    Psicóloga del Programa Executive, clínica de Quirónprevención en la que directivos de distintas compañías se someten cada día a reconocimientos médicos.

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