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Cómo elegir bien tu almohadaCómo elegir bien tu almohada

Cómo elegir bien tu almohada

La almohada es el accesorio estrella que debe de acompañar a tu colchón para un descanso perfecto. Hay una pregunta sencilla para averiguar si la que usas es la adecuada: ¿Te levantas por las mañanas con un ligero dolor de cuello o cervical? Si tu respuesta es SÍ, puede que sea el síntoma de que tu almohada no te beneficia en tus horas de sueño.

Cada persona duerme de manera distinta y por eso según la postura que adoptamos necesitamos escoger una u otra. La sensación que debemos sentir es como si estuviésemos rectos, como cuando lo estamos de pie.

Si duermes boca arriba, necesitas una almohada fina, pero algo firme para tener un buen apoyo. Si duermes boca abajo, tiene que ser blanda para no cargar la espalda. Si padeces de dolor lumbar por las noches, puedes probar a dormir con una más pequeña en la zona del abdomen. Si descansas de lado, tiene que ser una almohada firme con una altura similar a la de tu hombro exterior, para conseguir una posición lo más recta posible. Por el contrario, si eres de los que te mueves mucho y cambias frecuentemente de postura, tienes que tener una intermedia a las anteriores para que guarde el equilibrio. Por ello, es importante que si se duerme en pareja, cada uno tenga su propia almohada.

Muchas personas duermen sin almohada y según el doctor Francisco J. Márquez Dorsch, jefe de servicio de Otorrinolaringología del Hospital Sanitas La Moraleja (Madrid) en unas declaraciones para El PaísEste enlace se abrirá en una ventana nueva, esto no es recomendable, pues "hace que el cuello esté inclinado forzando una postura antinatural durante muchas horas". En el caso de los bebés, no necesitan su uso hasta que cumplen los 12-14 meses.

Como pasa con los colchones hay diferentes materiales en el mercado para elegir. Os explicamos los cuatro principales:

-Látex: tiene una textura muy suave y la sensación de confort es mayor. No transpira muy bien.

-Fibra: son más transpirables y tienen gran capacidad de recuperación.

-Viscoelásticas: son adaptables y tienen mayor soporte que las anteriores. Es la más adecuada para las cervicales.

-Plumas (o plumón): son blandas, muy cómodas y perfectas para los meses de frío. Su venta ha disminuido en el último año debido a un estudioEste enlace se abrirá en una ventana nueva realizado por el Hospital Universitario Vall d’Hebron en el que descubrieron que su uso habitual puede causar fibrosis pulmonar.

La duración media de una almohada es de dos a tres años aunque puede perder sus propiedades con el uso y los lavados frecuentes. Si tienes que cambiarla, lo mejor es ir a una tienda especializada que te recomiende la que mejor se adapte a tus necesidades y te ofrezcan una garantía de calidad.

Créditos de la imagen: semionEste enlace se abrirá en una ventana nueva

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Comentarios
  • 9 marzo 2016a las 13:53

    Creo que va siendo hora de cambiarla porque llevo ya más de cinco años con ella y si que he notado que la diferencia del principio a ahora, a ver si veo alguna a un buen precio

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