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Detección de formaldehído en tiempo real, una nueva ayuda en la prevención del cáncer profesionalDetección de formaldehído en tiempo real, una nueva ayuda en la prevención del cáncer profesional

Detección de formaldehído en tiempo real, una nueva ayuda en la prevención del cáncer profesional

En el año 2009 un grupo de empresas entre las que nos encontrábamos asumió el reto de pensar en qué tipo de prevención de riesgos laborales se debería realizar en las fábricas del futuro, más aún cuando es de sobra conocido que el impacto económico y social de la siniestralidad y las enfermedades laborales es cada vez mayor.

Fruto de esta preocupación pusimos en marcha el proyecto FASyS, "Fábrica Absolutamente Segura y Saludable", una iniciativa de investigación que tenía como objetivo desarrollar sistemas que ayudaran a las empresas a ser más seguras y sostenibles. En el ámbito de higiene industrial nos pareció interesante desarrollar dispositivos que mejoraran la monitorización en tiempo real de las concentraciones de agentes químicos peligrosos. Después de analizar distintas opciones, decidimos iniciar el desarrollo de un sensor para el formaldehído, sustancia de gran uso y cuya producción mundial supera los 40 millones de toneladas por año. El formaldehído se utiliza fundamentalmente en la industria química como componente de resinas y otros adhesivos (utilizados, por ejemplo, en la fabricación de tableros de madera); siendo muy comunes los usos como agente desinfectante, y como conservante y fijador de tejidos en el ámbito científico y sanitario.

Los efectos irritantes del formaldehído son quizá los más conocidos y suelen presentarse cuando la concentración ambiental excede 1 ppm. Una exposición prolongada a formaldehído puede derivar en efectos alérgicos, ya sea de la piel (eccema, urticaria) o de las vías respiratorias (rinitis, asma). Además de estos efectos, en los últimos años se han realizado numerosos estudios acerca de los posibles efectos cancerígenos del formaldehído.

Hasta ahora, las metodologías más utilizadas para evaluar la exposición laboral a formaldehído se han basado en métodos acumulativos que arrojan un promedio de concentración durante el tiempo de muestreo. El problema es que con estas metodologías es prácticamente imposible disponer de información detallada sobre el nivel de exposición del trabajador en momentos concretos de la jornada y menos aún de los niveles de concentración en tiempo real. Esto nos animó a tratar de desarrollar nuevos sistemas de monitorización de formaldehído, para lo que nos pusimos en contacto con el Grupo de Sensores Químicos y Fotoquímica Aplicada (GSOLFA) de la Universidad Complutense de Madrid.

Este grupo contaba con una amplia experiencia y prestigio internacional en el desarrollo de sensores para los más variados usos. Tras unas primeras reuniones con Guillermo Orellana, Catedrático de Química Orgánica y responsable del grupo, vimos la oportunidad de desarrollar, dentro del proyecto FASyS, un sistema de monitorización de formaldehído basado en fibra óptica que mejorara los dispositivos existentes y que se pudiera "alimentar" a dispositivos de aviso, gestión y control de riesgos como los que pensábamos incorporar en nuestro concepto de Fábrica Absolutamente Segura y Saludable.

El planteamiento teórico del sensor contemplaba una fibra óptica recubierta de un material en el que se embebería una sustancia sensora que, al reaccionar -de manera reversible- con el formaldehído presente en el aire, generaría un cambio de color. Este cambio de color afectaría a la transmisión de la luz transportada a través de la fibra óptica, siendo la intensidad de dicho cambio proporcional a la concentración de formaldehído en el aire, forma mediante la cual se obtendría la concentración de formaldehído en tiempo real en el ambiente de trabajo. Por otra parte, la versatilidad, flexibilidad y resistencia de la fibra óptica permitiría la instalación del sensor en los más diversos lugares de trabajo, independientemente de su tamaño.

El trabajo del grupo de investigación arrancó con la búsqueda de un indicador óptico que pudiera utilizarse como sustancia sensora. Tras diversas pruebas, se encontró un indicador con el adecuado comportamiento óptico tras la reacción con el formaldehído y una excelente selectividad. El trabajo continuó con la búsqueda de un polímero transparente que permitiera la inmovilización de la sustancia sensora y el posterior desarrollo de un método para el recubrimiento de la fibra con el polímero en el que se retenía el indicado.

Los resultados obtenidos durante los tres años que ha durado el proyecto han sido muy esperanzadores dado que nos han permitido desarrollar, caracterizar y validar un novedoso sensor optoquímico que puede detectar y cuantificar formaldehído en aire a concentraciones extremadamente bajas (14 mg de analito por cada litro de aire, para una fibra óptica de tan sólo 1 m de longitud).

Dada la versatilidad y resistencia del nuevo sistema de medición de formaldehído, se podrá medir la concentración de formaldehído in situ en distintos puntos de lugares de trabajo de grandes dimensiones. Asimismo, el sensor podrá asociarse a dispositivos de control que activen de forma automática señales de alarma y pongan en marcha, por ejemplo, sistemas de ventilación por extracción localizada en las zonas donde se detecten elevadas concentraciones de formaldehído. Aparte de los usos para la prevención de daños a la salud de los trabajadores, no se descartan usos en el campo medioambiental y en el de control de procesos industriales.

El avance que supone el nuevo sensor cobra mayor importancia a la luz de los estudios realizados en los últimos años sobre los efectos cancerígenos del formaldehído. Fruto de estos estudios, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) reclasificó el formaldehído en 2004 como agente cancerígeno para el hombre (grupo 1) ante las evidencias suficientes de su relación con el cáncer de nasofaringe y la leucemia. Tras esta reclasificación, el Reglamento Europeo nº 605/2014 ha establecido que desde el próximo 1 de abril de 2015 el formaldehído pasará a ser considerado agente cancerígeno de categoría 1B en toda la Unión Europea, por lo que las medidas de prevención y control de la exposición a esta sustancia deberán extremarse.

Se estima que tan sólo en la Unión Europea hay casi un millón de trabajadores expuestos a formaldehído, de los cuáles, aproximadamente el 10% estarían en España. Nos encontramos por tanto ante uno de los agentes cancerígenos con mayor número de trabajadores expuestos por lo que aún es más prioritaria, si cabe, la necesidad de adoptar medidas de prevención y control de la exposición.

Los avances realizados para desarrollar nuestro sensor de formaldehído, que ya han sido registrado en la oficina de patentes y marcas, supondrán una aportación más de Sociedad de Prevención de FREMAP en la reducción de los cánceres de origen profesional y en la mejora de las condiciones de trabajo.

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Comentarios
  • Francisco moreno
    7 noviembre 2014a las 9:23

    Felicidades a los integrantes del proyecto FASyS y a la entidad, que al fin y al cabo, es la que lo ha posibilitado. Que necesaria es la labor de investigación en nuestro campo y que poco se ha desarrollado. Me gusta el Post y sobre todo el proyecto, pero ha quedado algo sin tratar: ¿como, cuando y quién va a comercializar este sistema? En mi área de acción tenemos muchas empresas del sector madera y aunque están pasando un momento económico dificil, podrían estar interesadas.
    Gracias y animo en vuestra labor.

    Miguel Ángel Alba
    12 noviembre 2014a las 13:53

    Francisco, gracias por tu amable comentario. Sin duda que hay mucho camino por recorrer en investigación en seguridad y salud. En este sentido, nosotros llevamos algunos años participando en proyectos de investigación. En esta línea, indicarte que FASyS supuso un gran revulsivo para nosotros y nos dio la oportunidad de desarrollarnos en ambientes distintos a los que habíamos venido moviendo hasta entonces ya que se trataba de un proyecto muy amplio, con muchos socios y con objetivos muy ambiciosos.

    El sensor de formaldehído aún no está disponible comercialmente porque falta ultimar su desarrollo como equipo comercial. De hecho, esperamos poder arrancar con la última fase del desarrollo del sensor en fechas próximas y, si todo va bien, acercar el sensor a los múltiples sectores donde su uso puede contribuir al control de la exposición a este agente cancerígeno.

    Un abrazo

  • Maria Auxilia Gomes Ramos
    7 noviembre 2014a las 13:09

    En hora buena por este estudio, muy interesante e importante.

    Prevenidos
    12 noviembre 2014a las 10:43

    Nos alegra que te haya gustado María. Gracias por tu aportación.

  • Eduardo Laurente Huamán
    17 septiembre 2016a las 6:40

    Excelente post, me gustaría saber si ahora ya está disponible su venta. Favor de comunicarse conmigo, estoy interesado en hacer una investigación utilizando su sensor. Saludos.

    Prevenidos
    21 septiembre 2016a las 11:45

    Hola Eduardo, gracias por tu interés. Actualmente estamos trabajando en la industrialización del sensor, nos pondremos en contacto contigo para ampliarte la información y ver posibles colaboraciones. Gracias y un saludo.

  • OSCAR ROIG GARCIA
    18 septiembre 2016a las 13:37

    Un trabajo muy interesante. Soy delegado sindical en una empresa que se dedica la la fabricación del formaldehído. Queremos proponer a la Dirección de la empresa la instalación de detectores de formaldehído en diferentes zonas de la fábrica. El problema que nos encontramos que los detectores que no son muy fiables por la presencia de gases que enmascara la medición. Nos podrías ampliar un poco más sobre las interferencias y si ya se comercializa.
    Un saludo.

    Prevenidos
    21 septiembre 2016a las 11:44

    Hola Óscar, gracias por tu interés. Actualmente estamos trabajando en la industrialización del sensor. Efectivamente, la tecnología de los sensores que se comercializa supone que tengan bastantes interferencias, generalmente son debidas a la presencia de otros aldehídos, compuestos oxidables, dióxido carbono, cetonas e incluso agua pero esta información debe estar disponible en la documentación técnica que proporcione el fabricante del sensor. Gracias y un saludo.

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