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Todo a la boca: cuidado con la curiosidad de los bebésTodo a la boca: cuidado con la curiosidad de los bebés

Todo a la boca: cuidado con la curiosidad de los bebés

La boca es una fuente de conocimiento para los bebés, ya que está dotada de muchas terminaciones nerviosas. Está demostrado que las exploraciones orales son necesarias para desarrollar su capacidad de reconocer visualmente las formas.

Cuando somos padres, nos encanta observar los avances de nuestros pequeños. Al comenzar a explorar el mundo utilizan su boca, a la que se llevan cualquier objeto que alcancen. Pero una de las cosas que más temor nos da de esas exploraciones es pensar que nuestro hijo se pueda atragantar con lo que se haya metido en la boca, ya sea comiendo o jugando.

¿Qué podemos hacer al respecto? Como medidas de PREVENCIÓN, recomiendo tomar las siguientes precauciones:

– No dejar a su alcance objetos pequeños que pueda llegar a tragarse, como canicas, monedas, botones o piezas pequeñas de juguete.
– Ofrecer alimentos adecuados a su edad, y tener precaución con caramelos, frutos secos y aceitunas. Evitar también texturas resbaladizas y redondas.
– Respetar el ritmo del bebé mientras se le da de comer. Si extrusiona (empuja) con la lengua, no forzar la introducción de la comida. Dejar que manipule los alimentos, ofreciéndoselos en trozos grandes para que los chupe y mordisquee.

¿Y si se atraganta? Como medidas de ACTUACIÓN, aconsejo las siguientes:

– Si acaba de ocurrir, OBSERVACIÓN y TRANQUILIDAD, animándole a toser y evitando zarandear ni dar golpes en la espalda al niño. En la medida de lo posible, hay que intentar no transmitirle nuestra angustia.

En nuestro afán de ayudarle, a veces podemos llegar a realizar cosas que lo único que hacen es entorpecer lo que sabiamente el cuerpo está pretendiendo hacer con sus propios mecanismos protectores: intentar que ese cuerpo extraño que se queda "a medio camino" se expulse hacia afuera mediante tos o arcadas, o bien deglutirlo si ve que es posible.

Cuando nuestro pequeño está en ese punto, no debemos hacer nada más que animarle a que tosa y realice arcadas, que son los intentos naturales para la expulsión del cuerpo extraño. Porque las maniobras externas que nosotros le podamos realizar pueden ir en contra de lo que el reflejo de la tos y/o la deglución intentan. En una gran mayoría de los casos, los bebés son capaces de gestionar los atragantamientos por sí mismos si respetamos sus ritmos y no forzamos la introducción de alimentos.

– Si nuestro pequeño tiene menos de un año, cuando vemos que la tos es ya ineficaz y presenta dificultad para respirar (observar también coloración de la piel y mucosas) debemos colocarlo con la cabeza más baja que el resto del cuerpo.

Esa posición ya garantiza que de conseguir desobstruir las vías de aire, el camino que tome el cuerpo extraño sea hacia fuera y nunca hacia dentro.

Hay que tener en cuenta que un cuerpo extraño en la boca puede tomar dos caminos si estamos sentados o de pie: la vía digestiva (te lo tragas y se resuelve la obstrucción) o, por el contrario, la vía respiratoria (provocándose una obstrucción más profunda y más difícil de resolver). Es por ello que la posición es crucial para asegurarnos la salida al exterior.

– Vamos a alternar dos posiciones para intentar desobstruir las vías de aire:

1) GOLPES EN LA ESPALDA. Sentados, ponemos al lactante en nuestro antebrazo con la cabeza hacia abajo, realizando una sujeción firme de la cabeza con nuestra mano pero sin tapar la boca. Apoyamos el antebrazo con el bebé sobre nuestro muslo.

Golpear hasta 5 veces, con la palma de tu mano libre, firmemente y en dirección descendente, entre las escápulas del lactante (en la espalda, entre los hombros, sin golpear el cuello ni la cabeza). Por cada golpe hay que comprobar si se resuelve la obstrucción. Si vemos que no se resuelve…

2) COMPRESIONES EN EL PECHO. Damos la vuelta al bebé cambiándonoslo de antebrazo y manteniendo su cabeza más baja que el resto del cuerpo. Apoya tu antebrazo con el lactante sobre tu muslo. Realiza hasta 5 compresiones con tu mano libre, en el centro del pecho del lactante.

¿Cuándo nos detenemos?
Cuando vemos que se resuelve la obstrucción al realizar alguna de las maniobras o porque veamos que el bebé está inconsciente. En éste último caso, habrá que colocarlo sobre un plano duro y comenzar a realizar las maniobras de RCP (Reanimación cardiopulmonal) que explicaremos detenidamente en otra entrada.

Créditos fotografía cabecera: anelinaEste enlace se abrirá en una ventana nueva

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Comentarios
  • Cristina Luque
    30 julio 2014a las 9:01

    Un buen artículo , con buenos consejos para esos papas y mamas primerizos.

  • Teresa Cabello
    30 julio 2014a las 21:37

    Estupenda entrada, deja muy claro que hay que hacer.
    Enhorabuena!

  • Elena Claraco
    31 julio 2014a las 0:46

    Un artículo genial, muy útil!

  • Prevenidos
    11 agosto 2014a las 11:06

    Cristina, Teresa, Elena, nos encanta que encontréis útiles nuestros post. Gracias :)

  • Silvia Mora
    9 septiembre 2014a las 8:31

    Me ha encantado el artículo, lo comparto ahora mismo .

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